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Música que salva

Todos los días parecen iguales.

Unas gotas de más

Quiero pensar tantas cosas que estallo y me enredo entre ideas, sueños y desvaríos típicos de deseos vanos mientras espero que esto no me esté pasando. La cabeza no aguantará. En algún momento se desbordará. No quiero vivirlo. Tampoco perder. Imposible.

Tú también eres luz

Estabas allí, en medio de la gente, libre, sonriente, feliz y valiente; iluminados por aquella luz mágica, soñando despiertos y llenos de vida, acabamos volando entre las estrellas.

Surrealismo

Es rara la sensación cuando me quedo sin ideas. El mundo enmudece con lágrimas efímeras, la escarcha quema, hace heridas en la piel. Los rayos matan lo que pienso y lanzas un cable y me rescatas de la tormenta mental en el océano gris de las palabras. Y que después de tantos sinsentidos venga la tan ansiada calma.

Resurgimiento

Si la tranquilidad se acaba habrá que lidiar con el bullicio y encontrar el mínimo resquicio que nos brinde la paz en la guerra de pasos falsos que me monté en la cabeza. Porque todo volver a empezar te hace fénix que entre ceniza y niebla remonta el vuelo.

Dopamina

Entre mis notas y mis versos están presos mis sueños drogados de amor y otras hierbas que hacen que me pierda. En tu pelo, en tus ojos, en tu boca y en tu sonrisa. Me pierdo en tus historias, me encuentro cuando caminas hacia mí, segura y sólo tuya, me río de tus tonterías y vibro con cómo me miras, tan libre y tan pura, llena de luz y respuestas a todas mis dudas. Nunca es suficiente, todo de ti me sabe a poco, mi cuerpo pide más y que me vuelvas loco. Cada vez que te veo se me revuelve todo por dentro, un colocón de dopamina y una dosis de desenfreno que me hacen ser un yonki adicto a tu veneno. Que cada vez que te vas te extraño. Mi colchón se ha acostumbrado a ti, tiene el aroma de tu cuerpo, la forma de tu silueta y las ganas de acariciarte lento, de detener el tiempo y leerte en braille. Que ojalá no haya último baile si estás aquí conmigo.

(Sin)sentidos

Mi mirada dijo lo que tu boca quería oír, y nos fundimos en un beso que nos cambió la vida.