Música que salva

Todos los días parecen iguales.

Borracho a media mañana, 
dormido en algún rincón. 
De fondo suena aquella canción, 
nunca contento con la vida, 
ese soy yo. 
Quizá me sienta solo. 
O quizá sea demasiado pronto. 
¿Y si pronto es tarde? 

Todos los días se me hacen iguales. 

La canción lleva guitarra. 
Siempre la lleva. 
Me acompaña y a la vez me hunde. 
Sidecars, Jarabe de Palo. 
Leiva, Amaral. 
Ferreiro, Love of Lesbian. 
Estopa, Supersubmarina. 

Todos los días acaban siendo iguales. 

"Tengo que decirte 
que mi vida es muy triste, 
que va a ser como imposible 
que me olvide de que existes." 
Vendrán tiempos mejores. 
O no, quién sabe. 

Todos los días lo mismo. 

Ojalá decir que estoy contento. 
Ojalá hacer algo que me llene. 
Ojalá ver la luz al final del túnel. 
La canción me sigue curando, 
si no ya estaría muerto. 
Muerto por dentro, 
vivo por fuera, 
necesito resurgir. 

Todos los días. 

El fénix que renace 
pese a estar hecho cenizas. 
Quiero seguir su ejemplo 
mientras sigo a la deriva. 

Días que pasan, vida que pasa. 

Fundido de la noche 
espero un nuevo día 
con la esperanza de que, 
al menos, 
algo cambie. 
Que vuelva a sonar la canción, 
pero simplemente me reconforte. 

Renacer en vida, salvado por la música, 
guiado por guitarras, 
escuchando las voces 
de quien pudo pelear 
y ganar. 

Comentarios