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Mostrando entradas de 2019

Resurgimiento

Si la tranquilidad se acaba habrá que lidiar con el bullicio y encontrar el mínimo resquicio que nos brinde la paz en la guerra de pasos falsos que me monté en la cabeza. Porque todo volver a empezar te hace fénix que entre ceniza y niebla remonta el vuelo.

Dopamina

Entre mis notas y mis versos están presos mis sueños drogados de amor y otras hierbas que hacen que me pierda. En tu pelo, en tus ojos, en tu boca y en tu sonrisa. Me pierdo en tus historias, me encuentro cuando caminas hacia mí, segura y sólo tuya, me río de tus tonterías y vibro con cómo me miras, tan libre y tan pura, llena de luz y respuestas a todas mis dudas. Nunca es suficiente, todo de ti me sabe a poco, mi cuerpo pide más y que me vuelvas loco. Cada vez que te veo se me revuelve todo por dentro, un colocón de dopamina y una dosis de desenfreno que me hacen ser un yonki adicto a tu veneno. Que cada vez que te vas te extraño. Mi colchón se ha acostumbrado a ti, tiene el aroma de tu cuerpo, la forma de tu silueta y las ganas de acariciarte lento, de detener el tiempo y leerte en braille. Que ojalá no haya último baile si estás aquí conmigo.

(Sin)sentidos

Mi mirada dijo lo que tu boca quería oír, y nos fundimos en un beso que nos cambió la vida.

Dos días de lluvia

La casualidad quiso encontrarme entre la oscuridad de mi vida, a la vuelta de la esquina escondida ni pude ni quise esquivarte. Dos tardes de lluvia para hacerme cambiar de opinión, para devolverme la sonrisa o hacerme sentir un cabrón. Diré que no es nada nuevo empotrarme contra la realidad mientras los ideales caen en picado y se rompen contra el suelo de cristal. No los necesito, supongo que en el frío desierto de mis noches hallaré tu voz y me quedaré. Sólo dame un beso bajo la lluvia que marca las despedidas dulces, y ayúdame a alcanzarte, a seguirte... a quererte.

Dudas

Y si fuera cierto que entre todo mi desconcierto fuiste un trocito de cielo que vino para quedarse.

Jugando a perder

Porque la ilusión del momento s uele ser una señal de debilidad, u n agudo tormento camuflado entre fragilidad. Sólo siento tener que sentirlo mientras me veo ausente cambiando de repente mis ganas de revivirlo. Sólo siento tener que vivirlo mirando en otros ojos para que reflejen celos de sufrimientos baldíos. Sólo siento tener que huir por esta vía de escape que construimos una tarde en que lo vimos venir. Si soy un intenso, qué culpa tendré de querer tenerte sintiendo tener que sufrir, lento, perder.

Guerras mágicas

Entre las líneas de mi mente donde me encierro al pensar en mi suerte entre lo pasado y lo presente me lanzo al enemigo de frente. No espero encontrar fortuna ni siquiera una pizca de locura junto a las curvas de tu cintura y de tu voz de Luna. Soy el que buscaba el cielo azul y se dio de bruces con la realidad. Tan brusco como romper con la estructura de esta guerra encarnizada. Y tratar de recuperar la esencia de mi vivencia en la estancia junto a tu fragancia será magia irreversiblemente cruzada en mi camino mientras todo lo que opino se esfuma pensando en el destino que no llega. Por mucho que lo esperes no vendrá.

Dirección a Madrid

Siempre recordaré los trenes que iban a Madrid pero se quedaron por el camino. Todo parecía morir entre aquellos hierros sangrando en el intento de recomponerse del golpe. Aquellos vagones iban llenos. Llenos de sueños, llenos de bostezos, llenos de sonrisas, llenos de recuerdos, llenos de vida.

Estrellas en vida

Desde arriba me pensaste siendo luz en el ensanche de la ciudad que a oscuras duerme entre penumbra y que prepara en soledad la noche de las estrellas. Mirando al cielo encontré que me mirabas de vuelta, y en tu mirada desperté mil sensaciones eternas.

Podría ser

Y si resulta ser que somos lo mismo que fuimos será que no soy el que querías que fuera. Si por algún casual volviera a despertar pensando en tus labios esbozando una sonrisa, sería fuego en tus manos, sería hielo en mis versos, no sé si sería yo.

Cometas

Sabes que me tienes en vilo. Somos cometas al infinito unidas por el rojo hilo que cruzó nuestros destinos. Cualquier día me sueltas al cielo. Los días pasan y buscamos no rompernos al liarnos mientras volamos, libres pero por inercia cobardes. No nos acercamos a la ilusión. Queda lejos esa luz del sol de la que huimos temiendo el final.