Dirección a Madrid

Siempre recordaré los trenes
que iban a Madrid
pero se quedaron por el camino.
Todo parecía morir entre aquellos hierros
sangrando en el intento
de recomponerse del golpe.
Aquellos vagones iban llenos.
Llenos de sueños,
llenos de bostezos,
llenos de sonrisas,
llenos de recuerdos,
llenos de vida.


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