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Jugando a perder

Porque la ilusión del momento s uele ser una señal de debilidad, u n agudo tormento camuflado entre fragilidad. Sólo siento tener que sentirlo mientras me veo ausente cambiando de repente mis ganas de revivirlo. Sólo siento tener que vivirlo mirando en otros ojos para que reflejen celos de sufrimientos baldíos. Sólo siento tener que huir por esta vía de escape que construimos una tarde en que lo vimos venir. Si soy un intenso, qué culpa tendré de querer tenerte sintiendo tener que sufrir, lento, perder.

Guerras mágicas

Entre las líneas de mi mente donde me encierro al pensar en mi suerte entre lo pasado y lo presente me lanzo al enemigo de frente. No espero encontrar fortuna ni siquiera una pizca de locura junto a las curvas de tu cintura y de tu voz de Luna. Soy el que buscaba el cielo azul y se dio de bruces con la realidad. Tan brusco como romper con la estructura de esta guerra encarnizada. Y tratar de recuperar la esencia de mi vivencia en la estancia junto a tu fragancia será magia irreversiblemente cruzada en mi camino mientras todo lo que opino se esfuma pensando en el destino que no llega. Por mucho que lo esperes no vendrá.

Dirección a Madrid

Siempre recordaré los trenes que iban a Madrid pero se quedaron por el camino. Todo parecía morir entre aquellos hierros sangrando en el intento de recomponerse del golpe. Aquellos vagones iban llenos. Llenos de sueños, llenos de bostezos, llenos de sonrisas, llenos de recuerdos, llenos de vida.

Estrellas en vida

Desde arriba me pensaste siendo luz en el ensanche de la ciudad que a oscuras duerme entre penumbra y que prepara en soledad la noche de las estrellas. Mirando al cielo encontré que me mirabas de vuelta, y en tu mirada desperté mil sensaciones eternas.

Podría ser

Y si resulta ser que somos lo mismo que fuimos será que no soy el que querías que fuera. Si por algún casual volviera a despertar pensando en tus labios esbozando una sonrisa, sería fuego en tus manos, sería hielo en mis versos, no sé si sería yo.

Cometas

Sabes que me tienes en vilo. Somos cometas al infinito unidas por el rojo hilo que cruzó nuestros destinos. Cualquier día me sueltas al cielo. Los días pasan y buscamos no rompernos al liarnos mientras volamos, libres pero por inercia cobardes. No nos acercamos a la ilusión. Queda lejos esa luz del sol de la que huimos temiendo el final.

Misma mente

Es más difícil de lo que parece aguantar el temporal de tu propia mente cuando la chispa está escondida en la llama de otra vida, esperanza vana y dolida de sentir sin que lo pidas. No es fácil dar lo que pretendes si la cabeza no entiende que no puedes estar en vilo ni pendiendo de un hilo por estar tumbado bajo el tilo de sus esencias y su estilo. Tendré que reinventarme y por fin encontrarme en mis torbellinos estelares y las auroras boreales, generación de ideales que en mi mente son reales.