Acelerador

Corriendo hacia delante sin pensarlo,
corriendo como un descerebrado
que no siente su dolor, sólo su amor
de luz y palpitante, estrella radiante,
ciego por el único haz que le llevó
por el camino de tus miradas
y sufrió como un halcón herido de bala.

Caras largas,
en su temor se volvió a oír el clamor
de las palabras renegadas
que le dejaste clavadas en el corazón,
el pobre pisó fuerte el acelerador,
dejó el pie abajo y se armó de valor,
un no te quiero es lo que recibió.
Correr, caer y volver a correr,
en su vida todo se echaba a perder, 
seguía su camino pero se encontró
contigo
y ya nada pudo hacer,
de culo, cuesta abajo y sin frenos,
él vivía enamorado de lo bueno
que le dabas sin pensar en frío
lo que se jugaba por querer correr,
beber de tu risa y sentir la brisa
sin prisa y el calor al despertar
cada mañana pensando en ganar
la carrera que le llevara a atrapar
tu esencia en su portal.

Velocidad y sensación rota
por una deceleración brutal
que de tus frases brota,
llegando hasta aquel lugar
donde empezó a acelerar,
sintiendo que él no era nada
y tú eras su todo,
un todo que ahora es nada,
un mero recuerdo del acuerdo
al que llegó su corazón al intentar amarte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dopamina