Entre mis notas y mis versos están presos mis sueños drogados de amor y otras hierbas que hacen que me pierda. En tu pelo, en tus ojos, en tu boca y en tu sonrisa. Me pierdo en tus historias, me encuentro cuando caminas hacia mí, segura y sólo tuya, me río de tus tonterías y vibro con cómo me miras, tan libre y tan pura, llena de luz y respuestas a todas mis dudas. Nunca es suficiente, todo de ti me sabe a poco, mi cuerpo pide más y que me vuelvas loco. Cada vez que te veo se me revuelve todo por dentro, un colocón de dopamina y una dosis de desenfreno que me hacen ser un yonki adicto a tu veneno. Que cada vez que te vas te extraño. Mi colchón se ha acostumbrado a ti, tiene el aroma de tu cuerpo, la forma de tu silueta y las ganas de acariciarte lento, de detener el tiempo y leerte en braille. Que ojalá no haya último baile si estás aquí conmigo.
Comentarios
Publicar un comentario